Dolor pélvico crónico: causas y cómo puede ayudar la fisioterapia de suelo pélvico

Ago 17, 2026

Dolor pélvico crónico fisioterapia suelo pélvico Málaga Athenea

El dolor pélvico puede aparecer al sentarse, al mantener relaciones sexuales, al orinar o defecar, durante el ejercicio o incluso sin que exista un desencadenante claro. Cuando este dolor se mantiene en el tiempo puede afectar de forma importante a la vida cotidiana, la actividad física, el descanso y las relaciones sexuales.

En consulta recibimos pacientes que llevan meses, e incluso años, visitando diferentes especialistas y realizando pruebas sin haber encontrado una explicación completa a sus síntomas.

Esto no significa que el dolor no tenga una causa o que «esté en su cabeza». El problema es que el dolor pélvico crónico suele ser complejo y puede estar producido o mantenido por diferentes factores al mismo tiempo.

Por ello, en muchos casos requiere un abordaje multidisciplinar en el que la fisioterapia especializada en suelo pélvico puede desempeñar un papel importante.

¿Qué es el dolor pélvico crónico?

Se considera dolor pélvico crónico o persistente aquel que se localiza en estructuras relacionadas con la pelvis y se mantiene o reaparece durante un periodo superior a tres meses.

Puede sentirse en diferentes zonas:

  • Periné.
  • Vagina o Vulva.
  • Pene o Testículos.
  • Ano y recto.
  • Región Suprapúbica.
  • Abdomen inferior.
  • Sacro, Cóccix o Región lumbopélvica.

Además, no siempre se manifiesta simplemente como «dolor». Algunos pacientes describen presión, quemazón, sensación de cuerpo extraño, pinchazos, pesadez o molestias difíciles de localizar.

¿Qué puede causar dolor pélvico?

No existe una única causa.

El dolor pélvico puede estar relacionado con patologías ginecológicas, urológicas, digestivas, neurológicas o musculoesqueléticas, y en un mismo paciente pueden coexistir varias de ellas.

Entre las situaciones que pueden cursar con dolor pélvico encontramos:

  • Endometriosis.
  • Síndrome de vejiga dolorosa.
  • Prostatitis crónica/síndrome de dolor pélvico crónico.
  • Vulvodinia.
  • Vvaginismo y otras alteraciones relacionadas con la penetración;
  • Neuropatía del nervio pudendo u otras neuropatías.
  • Dolor después de determinadas cirugías.
  • Cicatrices abdominales o perineales dolorosas;
  • Dolor miofascial de la musculatura abdominal y del suelo pélvico.
  • Determinadas alteraciones gastrointestinales.
  • Dolor asociado al embarazo o al posparto.

Por eso, antes de comenzar un tratamiento es fundamental realizar una buena historia clínica y determinar qué factores pueden estar participando en cada caso.

El suelo pélvico también puede producir dolor o dolor crónico

Cuando hablamos de suelo pélvico muchas personas piensan exclusivamente en debilidad muscular e incontinencia.

Sin embargo, un suelo pélvico excesivamente tenso también puede generar problemas.

En algunos pacientes con dolor pélvico encontramos una musculatura con un tono elevado, dificultad para relajarse, zonas especialmente sensibles o dolorosas y alteraciones de la coordinación entre el suelo pélvico, el abdomen y la respiración.

Esta situación puede relacionarse con síntomas como:

  • Dolor durante o después de las relaciones sexuales.
  • Dolor o dificultad durante la penetración.
  • Molestias al permanecer sentado.
  • Dolor perineal.
  • Dolor al orinar o después de hacerlo.
  • Dificultad o dolor al defecar.
  • Sensación de presión o tensión en la pelvis.
  • Molestias después del ejercicio.
  • Dolor genital sin una lesión local que explique completamente los síntomas.

En estos casos, limitar el tratamiento a «fortalecer el suelo pélvico» mediante ejercicios de contracción puede no ser adecuado. Primero debemos determinar cómo funciona esa musculatura y si necesita ganar fuerza, mejorar su capacidad de relajación, coordinación o una combinación de diferentes estrategias.

¿Por qué puede mantenerse el dolor aunque las pruebas sean normales?

Esta es una situación relativamente frecuente y puede resultar muy frustrante.

Una resonancia, ecografía u otra prueba de imagen normal no significa que el dolor no sea real.

Las pruebas diagnósticas son fundamentales para descartar o identificar determinadas patologías, pero no permiten valorar todos los factores que pueden participar en un cuadro de dolor persistente.

Por ejemplo, pueden existir alteraciones musculares y miofasciales, cambios en el control motor, irritación de estructuras nerviosas o modificaciones en la forma en la que el sistema nervioso procesa las señales dolorosas.

Cuando el dolor se mantiene durante mucho tiempo, el propio sistema nervioso puede volverse más sensible. Esto ayuda a explicar por qué, en algunos pacientes, estímulos que normalmente deberían ser tolerables comienzan a resultar dolorosos o por qué el dolor puede mantenerse aunque el tejido inicialmente lesionado ya haya cicatrizado.

Esto no significa que el dolor sea psicológico ni imaginario: significa que el dolor es una experiencia compleja en la que participan los tejidos, el sistema nervioso y numerosos factores biológicos, psicológicos y sociales.

 

Dolor pélvico crónico fisioterapia suelo pélvico Málaga Athenea

¿Cómo sabemos si la fisioterapia puede ayudar?

El primer paso es realizar una valoración especializada.

No todos los dolores pélvicos son susceptibles de tratamiento fisioterapéutico y, en determinados casos, será necesario realizar previamente o de forma paralela una valoración médica.

Durante la exploración fisioterapéutica podemos estudiar diferentes aspectos según los síntomas del paciente:

Abdomen y región lumbopélvica

Valoramos movilidad, cicatrices, musculatura, sensibilidad, respiración y control abdominopélvico.

 

Suelo pélvico

Cuando está indicado y con el consentimiento del paciente, podemos valorar el tono muscular, la capacidad de contracción y relajación, la sensibilidad y la presencia de zonas que reproduzcan los síntomas habituales.

 

Movimiento y control motor

Analizamos cómo responde el complejo abdomen-pelvis-suelo pélvico durante movimientos, esfuerzos y actividades relacionadas con los síntomas.

 

Comportamiento del dolor

También es importante conocer cuándo aparece, qué lo aumenta, qué lo disminuye y su relación con actividades como sentarse, mantener relaciones sexuales, orinar, defecar o hacer deporte.

El objetivo no es simplemente localizar «un músculo que duele», sino comprender qué factores están contribuyendo al problema.

 

¿Cómo se trata el dolor pélvico desde fisioterapia?

El tratamiento dependerá completamente de los hallazgos de la valoración.

No existe un protocolo único para todos los pacientes.

Cuando existe un componente musculoesquelético o del suelo pélvico, el tratamiento puede incluir diferentes estrategias:

  • Educación y comprensión de los mecanismos relacionados con el dolor.
  • Terapia manual sobre musculatura y tejidos abdominopélvicos cuando está indicada.
  • Técnicas dirigidas a normalizar un exceso de tono del suelo pélvico.
  • Trabajo sobre cicatrices cuando participan en los síntomas.
  • Reeducación respiratoria y del control abdominopélvico.
  • Ejercicio terapéutico progresivo.
  • Modificación temporal de determinadas actividades que estén perpetuando los síntomas.
  • Estrategias para recuperar progresivamente actividades que se han evitado por miedo al dolor.

En determinadas situaciones pueden utilizarse también otras herramientas terapéuticas como complemento, siempre después de valorar su indicación individual.

El objetivo final no debería ser únicamente disminuir el dolor durante una sesión, sino recuperar progresivamente la función y permitir que el paciente vuelva a sentarse, practicar deporte, mantener relaciones sexuales o realizar sus actividades cotidianas con la menor limitación posible.

¿La fisioterapia puede curar todos los casos de dolor pélvico?

No.

Y es importante decirlo claramente.

La fisioterapia puede ser muy útil cuando existen factores musculares, miofasciales, funcionales o relacionados con el suelo pélvico, pero el dolor pélvico puede tener múltiples causas.

Una paciente con endometriosis, por ejemplo, puede beneficiarse de la fisioterapia para tratar determinados componentes musculoesqueléticos y del dolor, pero la fisioterapia no elimina las lesiones de endometriosis.

De la misma manera, determinados problemas urológicos, ginecológicos, digestivos o neurológicos requieren valoración y tratamiento por el especialista correspondiente.

Por eso, los casos complejos suelen beneficiarse de un abordaje multidisciplinar, coordinando cuando sea necesario fisioterapia con ginecología, urología, aparato digestivo, medicina rehabilitadora, unidades de dolor, psicología u otras especialidades.

 

¿Cuándo debería consultar por dolor pélvico?

Conviene buscar valoración profesional cuando el dolor:

  • Se mantiene o reaparece durante semanas o meses;
  • Limita las relaciones sexuales;
  • Aparece al sentarse;
  • Dificulta orinar o defecar;
  • Impide realizar deporte o actividades cotidianas;
  • Afecta al descanso o a la calidad de vida;
  • Persiste pese a que las pruebas médicas no hayan encontrado una explicación suficiente.

Y especialmente si el dolor aparece de forma intensa y repentina, se acompaña de fiebre, sangrado inexplicado, sangre en orina o heces, pérdida de peso no explicada u otros síntomas nuevos importantes, debe realizarse primero una valoración médica.

 

Tratamiento del dolor pélvico en Málaga

En Centro de Fisioterapia Athenea realizamos una valoración individualizada de pacientes con dolor pélvico tanto femenino como masculino.

Estudiamos la posible participación del suelo pélvico, la pared abdominal, la región lumbopélvica y otros factores musculoesqueléticos y funcionales relacionados con los síntomas.

Cuando el problema requiere la intervención de otros profesionales sanitarios, el tratamiento fisioterápico debe formar parte de un abordaje coordinado y no sustituir la valoración médica necesaria.

Si tienes dolor al sentarte, durante las relaciones sexuales, al orinar o defecar, durante el ejercicio o presentas dolor pélvico persistente sin una explicación completa, una valoración especializada puede ayudarnos a determinar si existe un componente susceptible de tratamiento mediante fisioterapia.

V CONGRESO DE GINECOESTÉTICA Y CIRUGÍA ÍNTIMA

V CONGRESO DE GINECOESTÉTICA Y CIRUGÍA ÍNTIMA

Los pasados días 26 y 27 de mayo se celebró el V CONGRESO DE GINECOESTÉTICA Y CIRUGÍA ÍNTIMA organizado por la Fundación Española de Medicina Estética y Longevidad (FEMEL) en Fuengirola (Málaga). Tuvimos la suerte...

leer más